Pintaba todo perfecto para los bahienses, sobre todo para Miguelito Lamperti, que era recibido por el público y luego por el Bocha Gallardo con el feliz cumpleaños.
Gran momento. El problema -una vez más, amigos- era que del otro lado de la red estaban Pablo Lima y Fernando Belasteguin, y tenemos una información delicada para darte: estos tipos no respetan ni siquiera un cumpleaños.
Fue como ver la misma película de la primera semi, aunque con distinto elenco.
Juani Mieres y Miguel Lamperti no tuvieron chance y ya de entrada fueron perdiendo confianza y sus armas iban siendo neutralizadas una a una por los eficaces número 1 del mundo.
Maxi y Mati se habían ido del torneo un rato antes con un doble 6/1 de Paquito y Sanyo y a Miguel y Juani no les fue mucho mejor. Con un 6/1 6/2 inapelable, Lima y Bela se metieron en otra final y este domingo La Rural verá la definición del Buenos Aires Pádel Master entre las parejas 1 y 2.
Al Perto le cantaron el feliz cumpleaños y Lima y Bela lo recibieron con un tortazo en la cara. Más gráfico imposible. La Naranja mecánica es una pared y se mostró más sólida que nunca en voleas, defensa, definición y fue un dechado de precisión y velocidad. Nada extraordinario, como dice el revés de Pehuajó, pero todos los puntos caen de su lado.
Ni siquiera en el intento de remontada de los bahineses en el segundo el destino se pudo torcer y la jornada de semis se terminó antes de tiempo, viendo como Miguel y Juani agotaban sus balas ante una pareja -una vez más, amigos- intratable.
Frustración para la gente que se vino de lejos? Puede ser. Si es que entendemos como buen partido únicamente aquel duelo parejo que se define en tres. Pero ver a los depredadores mostrar su poderío a pocos metros de distancia también es un privilegio único y un lujo que nos pudimos dar.









No hay comentarios:
Publicar un comentario